Se muestran los artículos pertenecientes al tema Operativa policial.


¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

ATENCIÓN POLICIAL A LA VIOLENCIA ESCOLAR: EL BULLYING

20080211012518-bullying.gif 

Aunque la violencia escolar puede presentarse entre desiguales, esto es, entre personal docente y alumnado, la forma más grave y frecuente es el acoso escolar entre iguales, conocido como bullying. Sin duda, los niños temen más a los compañeros que a los profesores.

El bullying es un fenómeno de abuso de poder, de acoso, malos tratos físicos, psicológicos o sociales que cursa con daños y consecuencias para todos los implicados. Se trata de un fenómeno de agresividad injustificada con mayor incidencia en la adolescencia, que se presenta con mayor o menor nivel de gravedad, pero que siempre es violento, y que cuando se mantiene de manera prolongada da lugar a un proceso de victimización.

En ocasiones puede resultar muy difícil distinguir cuándo se trata de un juego entre iguales, a veces entre amigos, y cuándo estamos ante acciones violentas que requieren la intervención de profesionales ajenos al centro educativo. Para ello ha de atenderse a la concurrencia de las características del bullying, especialmente:

  • La existencia de intencionalidad mantenida de dañar al otro.
  • El desequilibrio de poder físico, psicológico o social.
  • Que la agresión se presente de manera persistente en la dinámica relacional.
  • Y se produzca un daño psicológico, físico y moral a la víctima.

En general, el violento domina y somete por la fuerza a su víctima tratando de mantener, impunemente, su posición de poder, y aprovechándose de la tolerancia de los espectadores y de la imposición de la ley del silencio.

Desde el punto de vista policial es fundamental una actuación preventiva de proximidad. Ha de tenerse en cuenta que los niños no denuncian estos hechos, la mayoría los sufren en silencio, por lo que la información ha de obtenerse de los compañeros de colegio o del propio profesorado.

Una vez obtenido conocimiento de estas situaciones ha de procederse en consecuencia, teniendo especialmente en cuenta las variables edad del maltratador o maltratadores -menor o mayor de 14 años-  y condición de procedibilidad de las presuntas infracciones penales.

En cualquier caso, se dé cuenta o no a Fiscalía de Menores, habrá de requerirse la intervención de los servicios sociales y las autoridades educativas para que se adopten las medidas de atención y protección del menor que el caso requiera.



© J. Manuel Puya

11/02/2008 00:46 Delta-473 Al artículo. Operativa policial No hay comentarios. Comentar.

LA MANIFESTACIÓN DE LA VÍCTIMA DE VIOLENCIA DOMÉSTICA Y DE GÉNERO: (I) MEDIDAS PREVIAS

20071205002732-declaracion1.jpg

La Instrucción 2/1998, de la Secretaría de Estado para la Seguridad, sobre adopción de medidas relativas a la prevención, investigación y tratamiento de la violencia contra la mujer y asistencia a la misma, ya disponía que deberá dispensarse a la denunciante un trato especialmente respetuoso y preferente, y que en aquellas dependencias policiales que cuenten con personal especializado será éste quien asista desde el principio a las víctimas de este tipo de violencia.

Parece necesario, por tanto, que en los distintos Cuerpos de Seguridad se potencie la presencia de funcionarios especializados en el tratamiento de la violencia doméstica y de género y que, además, estén especialmente formados en instrumentos e indicadores de valoración del riesgo.

En cualquier caso, se cuente con personal especializado o no, la intervención con este tipo de víctimas, de conformidad con el Protocolo de actuación de 28 de junio de 2005, deberá tener en cuenta, con carácter previo a la formalización de la manifestación de la víctima, tres medidas básicas: 

1. Asistencia sanitaria

Siempre que presente lesiones que lo precisen o no hayan sido aún atendidas, la atención policial habrá de estar necesariamente orientada a la procura de la adecuada asistencia sanitaria.

A tal fin, a la víctima deberá ofrecérsele la posibilidad de ser trasladada hasta donde se le pueda dispensar, y donde se recogerá el oportuno parte médico que se adjuntará a las actuaciones.

Si la víctima no deseara asistencia médica se harán constar detalladamente las lesiones que puedan observarse y, en todo caso, se le solicitará autorización para poder obtener fotografías de las mismas y adjuntarlas al atestado. 

2. Obtención de datos para valorar el riesgo

Se interesará la información imprescindible acerca de la situación actual de los hijos menores u otros miembros de la unidad familiar que puedan sufrir nuevas agresiones, de manera que nos permita hacer una valoración inmediata del riesgo en que se encuentran y adoptar las medidas policiales urgentes que cada caso requiera, incluyendo, siempre que proceda, la detención del agresor. 

3. Información del Derecho a la asistencia jurídica inmediata

Del mismo modo, con anterioridad a la formalización de la declaración deberá informarse a la víctima del derecho que le asiste a solicitar la asistencia jurídica especializada, inmediata y en su caso gratuita, o bien a designar un abogado de su elección para que le asista desde el primer momento.

Si la víctima lo solicita se requerirá la presencia del abogado perteneciente al Servicio de guardia, garantizándose en todo caso la asistencia, pero deberá informársele acerca de los requisitos para la obtención del beneficio de la justicia gratuita. 

  

© J. Manuel Puya